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IA para el marketing de una marca de suplementos: cómo usarla sin saltarte los claims

octubre 8, 2026

Actualizado el · Por José Ángel Jiménez

En una marca de suplementos la IA sirve sobre todo para tres cosas: leer datos (qué busca la gente, qué funciona en tu web), preparar borradores (fichas, anuncios, emails, artículos) y revisar textos contra la lista de claims que tu producto puede usar. Lo que no puede hacer sola es decidir qué prometes: un modelo genérico se inventa beneficios con mucha facilidad. La solución es darle una lista cerrada de frases permitidas, pedirle una segunda pasada de revisión y que una persona apruebe antes de publicar.

Trabajo así cada día, en mi propia marca de suplementos (Energy Mode) y con marcas de salud a las que ayudo. Aquí tienes qué le doy a la IA, cómo evito que se salte la normativa y lo que no le dejo hacer.

Dónde ayuda de verdad

Tarea Qué le das a la IA Qué revisas tú
Saber qué busca tu cliente Datos de Search Console, sugerencias de Google, preguntas de clientes Qué temas encajan con tu producto
Fichas de producto Fórmula con dosis, claims autorizados que cumple, tono de marca Que no prometa nada fuera de la lista
Anuncios y emails La ficha aprobada y el objetivo de la campaña Claims, imágenes y página de destino
Artículos del blog El tema, las fuentes oficiales y tu experiencia Datos, normativa y que suene a ti
Revisión de textos El texto, tu lista de claims y la lista de frases prohibidas Lo que la IA marque como dudoso
Informes Analítica de la web, ventas y anuncios Las decisiones

El problema: la IA escribe como el mercado

Los modelos aprenden de lo que hay publicado, y en suplementos lo publicado está lleno de frases que no se pueden usar: "reduce el estrés", "quema grasa", "refuerza tus defensas", "mejora tu rendimiento", "100 % natural". Si le pides "escríbeme una ficha para mi ashwagandha", te devolverá exactamente eso. No es mala fe: es estadística.

Por eso el error más común no es usar IA, es usarla sin darle las reglas de tu producto.

Cómo lo hago, en cuatro pasos

1. Una biblioteca de claims por producto

Para cada producto, una lista con los claims autorizados que puede usar porque cumple la dosis, copiados literalmente. Si tu magnesio llega a "fuente de" magnesio, entran sus claims; si no, no entra ninguno. Tienes cómo montarla en la guía de claims de suplementos y las cantidades en declaraciones nutricionales.

2. Instrucciones fijas

Las mismas reglas en cada encargo, no "a ver si se acuerda". Algo así:

Eres el redactor de [marca], complementos alimenticios en España.
Solo puedes usar estas declaraciones de salud, palabra por palabra:
[lista de claims del producto]
No menciones enfermedades, adelgazamiento, rendimiento,
farmacias ni autorizaciones sanitarias. No inventes testimonios.
Si un beneficio no está en la lista, no lo escribas: describe la
fórmula con datos (forma química, dosis, origen).

3. Una segunda pasada de revisión

Después de redactar, otra instrucción distinta: "marca cualquier frase que atribuya un efecto al producto y no esté en la lista, y cualquier mención a enfermedades, peso, rendimiento o farmacias". Es sorprendente cuántas cosas encuentra en su propio texto. La lista de lo prohibido la tienes en publicidad de complementos alimenticios.

4. Una persona aprueba

Nada se publica sin que alguien con criterio lo lea. La IA reduce el trabajo de horas a minutos, pero la responsabilidad sigue siendo de la marca.

Lo que no le dejo hacer

  • Decidir qué prometemos. Los claims salen de la biblioteca, no de la imaginación del modelo.
  • Publicar sola. Ni en la web, ni en anuncios, ni en redes.
  • Contestar dudas de salud de clientes. Puede preparar una respuesta, pero las preguntas sobre medicación, embarazo o enfermedades se derivan a un profesional.
  • Inventar reseñas o testimonios. Además de engañoso, en salud está expresamente prohibido usar testimonios de pacientes en publicidad.
  • Elegir la estrategia. Puede proponer opciones con datos; decidir qué canal, qué producto o qué mensaje va primero es trabajo de dirección.

¿Qué herramienta uso?

Da bastante igual el modelo (ChatGPT, Claude, Gemini). Lo que marca la diferencia es el contexto que le das: tus datos, tu biblioteca de claims, tus reglas y tus ejemplos. Con eso, cualquiera de los buenos funciona. Sin eso, ninguno.

Cuando estas tareas se repiten cada semana, el siguiente paso es convertirlas en agentes que se ejecutan solos y te dejan el borrador listo. Lo explico en agentes de IA para marketing.

Si quieres este sistema montado en tu marca, es lo que hago como director de marketing con IA para marcas de salud y bienestar; tienes más contexto en qué es un director de marketing con IA. Puedes empezar con una Sesión 3×90: 30 minutos, gratis, y sales con tres prioridades para los próximos 90 días.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar ChatGPT para escribir las fichas de mis suplementos?

Sí, si le das la lista de claims autorizados de cada producto, le prohíbes salirse de ella y una persona revisa el resultado. Sin esas reglas, lo normal es que use frases que no están permitidas.

¿La IA conoce los claims autorizados?

Conoce muchos, pero no siempre literalmente ni con sus condiciones de dosis, y mezcla lo autorizado con lo que circula por internet. Es más seguro darle tú la lista.

¿Quién es responsable si la IA escribe un claim prohibido?

La marca. La normativa no distingue si el texto lo escribió una persona o una herramienta.

¿Para qué tareas de marketing no conviene usar IA en salud?

Para decidir qué beneficios se comunican, para responder consultas de salud de clientes y para crear testimonios o reseñas. En todo lo demás ayuda mucho, siempre con revisión.

Sobre el autor

José Ángel Jiménez es director de marketing con IA para marcas de salud y bienestar. Lleva más de 12 años en marketing digital, es CMO en FreeFarma, Growth Partner en Vitalva y fundador de la marca de suplementos Energy Mode. Más sobre mí · Director de marketing con IA